Faros para recorrer el mundo

 

A veces no hace falta recorrer grandes kilómetros para dar la vuelta al mundo, con la luz de una vela uno puede soñar, imaginar e incluso percibir cómo es el Norte, Sur, Este u Oeste del globo terráqueo. Los artesanos de Cerabella han puesto todo su amor en hacer posible que uno imagine cómo es el entorno de Finisterre, el puerto de Boston, el faro de Alejandría o el de Mikomoto Shima.

 

 

Lighthouse collection‘. Así se denomina la nueva colección de velas perfumadas de Cerabella que transportan a cualquier persona a los entornos antes descritos. A través de fragancias de mandarina o ambar, uno de puede dar una vuelta por el primer faro del mundo, el de Alejandría; o un ‘cóctel floral’ de jazmín salvaje y rosa blanca te pueden transportar al entorno del Boston Harbour.

 

Pero si prefieres acercarte al ‘fin del mundo’, el Faro de Finisterre es, sin duda, el lugar idóneo. Nada más percibir la fragancia de esta vela, uno se imagina las olas rompiendo en las rocas y el aire fresco del Cabo Finisterre. Una sensación muy similar se percibe al acercarse al faro de piedra más antiguo del mundo, conocido como Mikomoto Shima. La diferencia estriba en el perfume floral que emana del continente asiático, donde se localiza. Las notas de pomelo y pachuli destacan nada más prender la llama de la vela que representa este faro.

 

Cuatro velas, cuatro faros y cuatro grandes y delicadas oportunidades para recorrer el mundo con solo prender la llama. ¿Qué faro te apetece conocer hoy?

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